Los brackets ayudan
a alinear dientes y a mejorar la mordida

 
 
 
 
 
ortodoncia
 
Por lo general, las personas acuden al dentista por razones estéticas, pero un buen tratamiento de ortodoncia también debe cubrir objetivos funcionales, es decir que el paciente pueda tener una mordida correcta y también dientes alineados.

Estas dos características permitirán que los dientes duren en buen estado por mucho más tiempo y, por ende, otorguen mayor calidad de vida y salud bucal. Cuando se piensa en brackets es muy común relacionarlos con niños o adolescentes y tenemos la idea errónea que sólo la gente joven puede usarlos, pero esto es falso pues los brackets son para cualquier persona (niños, adolescentes, adultos y adultos mayores) que desee mejorar su sonrisa.

Cada día más adultos optan por visitar a un ortodoncista que les ayude a poner los dientes en su lugar, ya sea por gusto o porque otro dentista sugiere que se realice, para así completar otro tratamiento dental como colocación de coronas, implantes o puentes. Los brackets es la herramienta más usada y más conocida en la ortodoncia.
 
 
 
En Smile Company el proceso de ortodoncia se divide en 2 etapas, de acuerdo a la edad del paciente y a su dentición. La ortodoncia Fase 2 es correctiva, el momento del tratamiento para el paciente que tiene todos sus dientes permanentes.
 
 
En este tratamiento se pretender corregir problemas diversos como:

Dientes encimados o apiñados

Dientes muy separados

Dientes sobrantes o faltante

Dientes protruídos o “salidos”

Para esta fase de la ortodoncia se usan los brackets como herramienta principal y en cualquiera de sus presentaciones: metálicos, transparentes, cerámicos, de zafiro, entre otros.

 
 
 
Para hacer tratamientos de ortodoncia correctiva se utilizan 3 técnicas:

Ortodoncia convencional: se colocan brackets en dientes por su cara exterior
Ortodoncia lingual: se colocan brackets en dientes por su cara interior
Ortodoncia invisible: no se usan brackets, si no alineadores hechos a la medida